Reclutamiento de especialistas forenses
Decidida a seguir adelante, me puse en contacto con nuestro equipo forense. “Echemos otro vistazo”, sugerí, sabiendo que un escrutinio más minucioso podría aportar pruebas irrefutables. Examinaron el material meticulosamente, cada detalle se basaba en el anterior y nos acercaba a desenmarañar la trama que rodeaba la terrible experiencia de Susan. Había mucho en juego: su destino pendía de un hilo y, si su historia era cierta, las pruebas no tardarían en confirmarlo.

Reclutamiento de especialistas forenses
Mantener informada a Susan
Mientras tanto, mantuve a Susan informada de nuestros progresos. “Estamos llegando a alguna parte”, la tranquilicé por teléfono. Le temblaba la voz, pero se le notaba una nueva fuerza. “Gracias por creerme”, dijo, con el peso de una promesa. Hablamos brevemente mientras le explicaba los pasos que habíamos dado, asegurándome de que supiera que estábamos de su lado. Susan necesitaba sentir que no se enfrentaba sola a esta lucha.

Mantener informada a Susan

