El cambio silencioso de los guardias
Los guardias se quedaron mirando al abuelo y, poco a poco, sus expresiones cambiaron: de severas a algo más suaves, teñidas de admiración. Cuando se dieron cuenta del significado de aquellos parches, quedó claro que no era un hombre cualquiera con una chaqueta vieja. Hablaron poco, pero sus ojos lo decían todo, reflejando el respeto que sentían por él e insinuando que empezaban a darse cuenta de lo extraordinario que era el abuelo.

Turno de silencio de los guardias
La Sala Estalla en Aplausos
De repente, la sala estalló en vítores, como si todo el mundo comprendiera por fin la historia del abuelo y el significado de sus parches. La gente aplaudió, algunos incluso se pusieron en pie para aplaudir, una oleada de agradecimiento que lo invadió, y sentí una abrumadora oleada de orgullo en el pecho. El único sonido que llenaba la sala era el ritmo constante de las palmas.

La sala estalló en aplausos